El mundo en el que vivimos está totalmente "sexualizado". Las series, películas, libros y conversaciones cada vez tienen más tintes sexuales. Incluso se han cambiado las tornas en cuanto a la manera de establecer una relación de pareja. En esta cultura donde el sexo está prácticamente en todas las partes, es difícil imaginar a alguien con una falta de atracción sexual. Según las estadísticas existe una pequeña parte de la población (alrededor del 4%) que son denominados asexuales debido a su falta por el interés sexual.
Conceptualizando la asexualidad
La asexualidad es un término que ha ganado cada vez más visibilidad en los últimos años, sin embargo, sigue siendo ampliamente incomprendida.
Sabemos que la asexualidad es un tipo de orientación sexual hacia nadie, es decir, la persona asexual experimenta poco o ningún interés por el sexo. Tanto es así que tampoco experimentan atracción sexual hacia los demás o si lo experimentan es en menor medida. Pero, sí que puede sentir el resto de atracciones, como por ejemplo la romántica, la intelectual, etc. Se calcula que el 1% de la población es asexual.
Una parte de los asexuales, aunque no se sienten atraídos sexualmente por otras personas, ejercen la autosexualidad (se masturban y con ello quedan satisfechos y no les hace falta nadie más), ya que presentan excitación física, líbido o impulso sexual pero no hacia una persona.
De hecho, los asexuales pueden llegar a disfrutar teniendo sexo pero no porque deseen a la otra persona sino por la sensación física u otras circunstancias como experimentar el placer del otro, sentirse emocionalmente cercanos a su pareja, pensar que están haciendo deporte, etc.
Así muchos asexuales suelen negociar con su pareja sexual la frecuencia, las prácticas y condiciones con las que se realizará el acto sexual. Otro grupo permiten que su pareja sexual se acueste con otras personas y otros tantos prefieren no tener pareja si el otro no es asexual también.
A pesar de que la regla general es que los asexuales sientan poco interés hacia la sexualidad, la realidad es que cada caso es diferente a los demás y tiene sus perticularidades.
En muchos casos una persona asexual experimenta cierta atracción romántica pero sin un deseo de intimidad sexual hacia el otro. Otras personas con asexualidad también pueden querer tener relaciones sexuales o masturbarse pero aún así no se sienten atraídos hacia los demás. Los casos de una de estas orientaciones sexuales son muchos y variodos, por ello, debemos tener en cuenta que la etiqueta de asexual es precisamente un rango en el que podemos encajar este tipo de actitudes hacia el sexo.
De esta forma, se considera que alguien es asexual cuando no siente el impulso ni el deseo sexual por nadie (sea del sexo que sea). Además, una persona asexual puede serlo sólo en el sentido de las relaciones sexuales o también de las relaciones románticas; hay personas que no sólo no tienen deseo sexual sino que además no tienen interés en tener relaciones de pareja.
El problema de este espectro sexual es que viven esta orientación con vergüenza, así que muchos de ellos se pueden sentir obligados a ceñirse a lo que la sociedad dicta y establecer relaciones que acaban por no funcionar o mentir para sentirse aceptados. De hecho, no fue hasta 2016 que se creó la primera asociación con entidad jurídica en España, ACE (Asexual Community España), quizás por el silencio y el lastre que supone ser asexual en nuestra sociedad. La ACE lucha para conseguir la integración de la asexualidad en la sociedad como una orientación más con el objetivo de que se acepte y normalice la ausencia de deseo y práctica sexual.
Lo que no es la asexualidad
La asexualidad no debe confundirse con la falta de deseo sexual. No tiene por qué existir una causa física o psicológica para que una persona se sienta asexual.
¿Es lo mismo que el celibato?
La asexualidad no es una afección médica ni un trastorno: La Organización Mundial de la Salud (OMS) no la clasifica como un trastorno médico o psicológico. Es una orientación sexual válida, al igual que la heterosexualidad, la homosexualidad y la bisexualidad.La asexualidad no significa ausencia de relaciones sexuales: Las personas asexuales pueden tener y tienen relaciones satisfactorias. Estas relaciones pueden ser románticas, platónicas o una combinación de ambas. La presencia o ausencia de actividad sexual no disminuye la profundidad y la importancia de sus vínculos afectivos.
¿Es lo mismo que el celibato?
La asexualidad no es lo mismo que el celibato o la abstinencia: La gran diferencia radica en que el celibato y la abstinencia son decisiones conscientes de no tener actividad sexual a pesar de sentir atracción. La asexualidad, por el contrario, es una orientación sexual intrínseca, o sea, es una parte inherente de la persona, no una elección, caracterizada por la ausencia de esa atracción
¿Cómo saber si eres asexual?
En la gran mayoría de los casos la asexualidad no aparece de inmediato. Esto se debe a que cuando las personas asexuales sinten su falta de interés hacia el sexo, tienden a intentar provacarse esas ganas para poder encajar dentro de la sociedad. De esta forma, una persona asexual y sus características pueden ayudarte a identificar si realmente estás en esta situación.
1. No sientes atracción sexual
Existen diferentes tipos de asexuales pero todos ellos tienen una característica en común, la falta de atracción sexual. A pesar de que una persona asexual puede ver que los demás son atractivos, no sienten una atracción física hacia estas o rara vez la perciben.
2. Poco deseo de sexo
Las personas asexuadas acostumbran a no mostrar demasiado interés para practicar el sexo tanto con sus parejas como con otras personas. Esto puede comportar ciertos problemas en la relación si la otra persona no es asexual.
3. Poco deseo de masturbarte
El significade de asexual no sólo ataña a las demás personas sino también al sexo practicado por uno mismo. En los casos en que una persona es asexual acostumbran no tener muchas ganas de masturbarse o se masturban muy poco.
4. No inicias el sexo
Otra de las formas para saber si eres hombre o mujer asexual es precisamente observar cómo te comportas alrededor del sexo. En muchas ocasiones, un individuo con asexualidad nunca inicia el sexo con los demás o si lo hace es casi por obligación (para contentar al otro en una relación).
5. Rara vez piensas en sexo
La asexualidad también implica dejar de lado el sexo en otros aspectos de la vida. Es decir, estas personas no hablan sobre sus relaciones sexuales ni tampoco muestran interés alrededor de esta temática.
6. No encuentra excitante pensar en sexo
En muchas ocasiones las personas pueden pensar en el sexo en su día a día y encuentran excitante pensar en ello. En una de estas orientaciones sexuales la atracción sexual es tan mínima no tienen fascinación para pensar en el sexo.
7. No miran porno
Al tener poco interés en el sexo tampoco sienten curiosidad en observar escenas sexuales. De este modo, los asexuales acostumbran a no querer investigar en relación al sexo y su significado.
Cada persona asexual es diferente a otra. De esta forma, es más útil pensar en la asexualidad o en cada uno de los tipos de sexualidad como si fuera un espectro o un rasgo más que en una definición exacta. Si sientes que puedes formar parte de las personas asexuales y crees que no lo aceptas, es vital acudir a un psicólogo profesional para trabajar en ello.
Atracción romántica
Para comprender la asexualidad, es muy importante diferenciar entre la atracción sexual y la atracción romántica:
Asexuales románticos: la persona se siente atraída por los demás de una manera romántica. Es decir, pueden enamorarse y tener parejas pero ese vínculo no se interesa por el ámbito sexual.
Asexuales arrománticos: No sienten atracción sexual ni tampoco buscan enamorarse o tener vínculos románticos.
El espectro asexual (comunidad "ace")
Como ya hemos indicado, existen diversos tipos de asexuales. De esta forma, existe un espectro asexual (a menudo llamado comunidad "ace") en el que las personas con asexualidad se pueden identificar. Según las orientaciones sexuales el espectro sexual puede ser de dos formas, de orientación sexual o de orientación romántica.
Sabiendo esto, las personas asexuales dentro del espectro pueden identificarse con diferentes etiquetas según cómo viven la atracción física y afectiva:
Asexual
No sienten atracción sexual hacia ninguna persona.
Demisexual
Los demisexuales pueden decirse que son asexuales ya que sólo experimentan la atracción sexual o romántica sólo después de formar una conexión emocional muy cercana a una persona.
Graysexual
Los graysexuales o grisexuales son asexuales que se identifican entre una persona sexual y asexual. Es decir, pueden experimentar la atracción sexual a veces o tienen un deseo sexual muy bajo o bajo circunstancias específicas.
La asexualidad en la psicología
Los asexuales llegan a consulta generalmente planteando una problemática de pareja. En su mayoría, asisten a terapia de pareja porque la pareja les ha dado un “ultimátum” para continuar la relación o bien porque son ellos los que desean conservar el vínculo, pero no saben cómo lidiar con el tema sexual.
En consulta, se resisten a ser catalogados con diagnósticos médicos (deseo sexual hipoactivo o trastorno por aversión al sexo), ya que plantean que ellos no sufren por su condición de asexuales.
También rechazan interpretaciones psicológicas que explican su situación como el resultado de mecanismos de defensa como la represión, sublimación o desplazamiento del deseo hacia otros objetivos, debido a traumas, violencia, poca estimulación y exploración, educación sexual carente, etc.
En este sentido, estos pacientes dificultan que los especialistas realicen un descarte de causas fisiológicas y psicológicas que expliquen su condición.
Lo anterior se debe a que estas personas definen la asexualidad como una de las tantas formas de identidad y son congruentes con su forma de sentir. Defienden las relaciones vinculares basadas en el romanticismo sin tener a lo erótico como objetivo prioritario.
Problemas de las personas asexuales
El despertar de la sexualidad se reconoce al inicio de la adolescencia, así que desde los 11 ó 12 años estas personas tienen que arrastrar el lastre de sentirse diferentes a los demás. Cada vez se acepta más la homosexualidad o la bisexualidad, pero no tener interés es considerado algo extraño. Muchos de estos adolescentes suelen acabar encerrándose en su propio mundo, relacionándose poco y en muchas ocasiones suelen focalizarse en los estudios para evadir el área social.
De hecho, hay asexuales que se inician en las prácticas sexuales y las relaciones de pareja para sentirse aceptados, ya que la palabra "asexual" mucha gente la utiliza como insulto o mofa. A medida que se va creciendo, incluso la familia puede participar en esa vergüenza de forma inconsciente, formulando frases como: ¿Y para cuándo te vas a echar un novio/a? y cuando se cumplen los 20 en adelante, no haber tenido relaciones de pareja o contactos sexuales es considerado en la sociedad como algo extraño e incluso ridículo.
Las personas asexuales se aburren o no comprenden lo que sienten los demás cuando hablan de relaciones sentimentales, deseo, atracción física o relaciones sexuales. Así, son conscientes de que son "despojos de la sociedad" porque para ser aceptado tienes que tener sexo. Hay quien intenta tener relaciones sentimentales porque sienten deseo romántico, pero suelen frustrarse al no sentirse comprendidos por sus parejas. Es difícil encontrar alguien que esté dispuesto a sacrificar sus relaciones sexuales para mantener la relación de pareja, y muchas veces fracasan.
Diferencias entre asexualidad y falta de deseo sexual
A veces se puede llegar a confundir la asexualidad con la falta del deseo sexual tanto en el hombre como en la mujer. A pesar de que comparten ciertos rasgos, la diferencia clave entre ambos es la duración de estos sentimientos ante la sexualidad. Las personas asexuales acostumbran a identificarse en estas orientaciones sexuales debido a que ha sido así durante un largo lapso de tiempo.
En algunas ocasiones las personas pueden ver que su líbido cae debido a otras afectaciones no relacionadas con su personalidad innata. De esta forma, en muchos casos se trata más de un problema psicólogico que se visualiza a través del sexo. Entre los más comunes puede ser el estrés, la ansiedad y la depresión. Cuando una persona siente esta aversión hacia el sexo, no se trata de asexualidad sino que hay un problema interno que debemos tratar para poder disfrutar de este aspecto de nuestras vidas. En estos casos será fundamental contar con un psicólogo profesional.
Vivir siendo asexual no significa no disfrutar de una vida plena. En muchos casos las personas asexuales tendrán en sus manos la capacidad de decidir si vivir en función de los demás o siguiendo sus propios valores. La felicidad siempre está en hacer lo que realmente deseas.
Mitos comunes sobre la asexualidad
Mito 1: Las personas asexuales simplemente aún no han encontrado a la persona adecuada.
Este mito se basa en la suposición de que todo el mundo debe experimentar atracción sexual y que la asexualidad no es más que una fase. Sin embargo, la asexualidad es una orientación sexual legítima y duradera.
Mito 2: La asexualidad es el resultado de un trauma o de una experiencia sexual negativa.
Mientras que algunos individuos pueden desarrollar una falta de interés en el sexo debido a un trauma, esto no es representativo de la comunidad asexual en su conjunto. La asexualidad no está intrínsecamente ligada a experiencias negativas; es simplemente una forma diferente de experimentar o no la atracción sexual.
Mito 3: Las personas asexuales son simplemente tímidas o socialmente torpes.
La asexualidad no tiene nada que ver con las habilidades sociales o los rasgos de personalidad. Las personas asexuales pueden ser tan extrovertidas, seguras de sí mismas y socialmente hábiles como cualquier otra persona. Este mito perpetúa estereotipos dañinos y no reconoce la asexualidad como una orientación sexual válida.
A modo de resumen, la asexualidad es una orientación sexual válida y diversa que a menudo se malinterpreta. Educándonos y cuestionando los mitos, podemos crear una sociedad más inclusiva que respete y reconozca todo el espectro de la sexualidad humana. Comprender la asexualidad implica reconocer que no es una elección, un trastorno o una aversión a las relaciones, sino una forma única y legítima de experimentar el mundo.
Créditos Bibliográficos:
« https://www.mundopsicologos.com/ »
« https://doctorpeinado.com/ »
« https://www.isep.es/ »